El topónimo proviene de un vocablo árabe Yabal (Monte) y otro derivado del griego Faruh (Faro) que nos sugiere un posible uso del monte desde época fenicio-púnica como atalaya costera.

El nombre de Gibralfaro aparece muy citado en las fuentes árabes. Las referencias a la fortificación en sí son tardías debido a que se construyó en tiempos de Yusuf I (S. XIV).

   En esta época, debido a la generalización del uso de la artillería debió evidenciarse la necesidad de edificar esta fortaleza para proteger la Alcazaba, que quedaba indefensa desde los cerros que la dominan.

   La fortificación incorpora todas las novedades defensivas que fueron adaptadas en Al Andalus como la gran Torre Albarrana, el perímetro de muralla adaptado al terreno a través de paños zigzagueantes y la puerta con entrada en recodo.

 Hay que destacar también la Barbacana defensiva que rodea la fortaleza y que se abre para formar la Coracha, camino amurallado que desciende para unirlo con la Alcazaba, y cuya original construcción en zig-zag permite evitar la edificación de costosas torres albarranas.

   La imagen imponente del complejo defensivo que presentaba la ciudad de Málaga y su conjunto Castilo-Coracha-Alcazaba llamó la atención de todos los cronistas cristianos desde el siglo XV que destacan su inexpugnabilidad.

  Del interior del Castillo se sabe por las fuentes que tuvo una mezquita, convertida luego en iglesia cristiana que perdió definitivamente su uso debido a la utilización ininterrumpida como recinto castrense hasta 1925.

   Actualmente son de destacar el Pozo Airón, de época árabe también mencionado en las fuentes, de más de 40 metros de profundidad y excavado en la roca viva, varios pozos-aljibes, dos hornos de pan, garitas de época moderna y el edificio del antiguo polvorín hoy convertido en Centro de Interpretación.

CENTRO DE INTERPRETACION

   En el recinto del antiguo polvorín del Castillo se presenta una exposición que refleja la vida del Castillo como guarnición militar y vigía costero desde 1487, fecha de la incorporación de Málaga a la Corona de Castilla, hasta 1925 en que un Real Decreto de Alfonso XIII lo cede a la ciudad para uso de la población. Durante esos 438 años el castillo fue instalación militar de modo ininterrumpido.
   Por medio de planos con la evolución urbana, armas, uniformes y objetos de la vida cotidiana se refleja la evolución de la guarnición íntimamente ligada a los avatares de la población a la que pertenece.

   Siglo XV-XVI. El soldado representado es un Alabardero, vestido con camisa y pantalón gregüesco y botas altas. Va protegido con coraza y espada, casco y escudo redondo y armado de alabarda, espada y daga.
   A través de dos dibujos modernos la recreación de la Málaga Musulmana y el Castillo en época árabe y a través de documentos municipales, una visión de las normas políticas, sociales y militares para el gobierno de la ciudad.
   Se han reproducido algunas armas de la época, y entre ellas una pieza de artillería, el falconete, de las usadas desde el siglo XV en la toma de las fortalezas

   Siglo XVII. El soldado del S.XVII elegido es un Arcabucero vestido con sombrero chambergo, valona de puntilla y coleto de ante, en bandolera las doce cargas de pólvora conocidas como "los doce apóstoles" y armado de arcabuz y espada.
   En el plano de H. Torelli de 1693 se aprecia el trazado de la ciudad amurallada y el conjunto defensivo Alcazaba-Castillo de Gibralfaro así como el muelle y el río Guadalmedina.
   Algunas armas de la época y entre ellas un botafuego (a la vez pica y mecha para las piezas de artillería). Con un banco se representa el mobiliario del siglo.

   Siglo XVIII. El soldado del "Regimiento Fixo de Málaga" de 1793, de guarnición en la ciudad y su fusil, el primero "reglamentario" del ejército español, de 1752 con su bayoneta. Con dos planos de la ciudad, muy similares, de 1717 y 1785 vemos la evolución urbana, y sobre todo el terreno ganado al mar en la zona de la Alameda, que ya aparece en el segundo de ellos. Un baúl de viaje de piel de cabra, el título de Regidor Perpetuo de la Ciudad a M. Godoy y algunas armas completan lo expuesto.

   Cartografía y escuela de náutica de San Telmo. Una ambientación de "zona de trabajo" del vigía y cartógrafo Joseph Carrión de Mula, con su pupitre y una reproducción del mejor plano conservado de la ciudad, el que hizo en 1791 y la exposición del barco didáctico "Corbeta San Telmo" de 1787, ocupando lo que simula un aula de prácticas de navegación y maniobras de la Real Escuela de Náutica de San Telmo de Málaga, amplian el espacio expositivo del siglo XVIII

   Siglo XIX. Un oficial del Regimiento de Infantería Reding nº3, presente en Málaga durante la Guerra de la Independencia, inicia los avatares del siglo.
   Tercerolas, mosquetones, fusiles, pistola y machete de la Guerra de Cuba reflejan el armamento de la época.
   Una mesa y dos sillas ambientan lo que podría ser el escritorio de un oficial de la guarnición.

   Siglo XX. Para el primer cuarto del siglo XX se ha elegido un soldado del Regimiento de Línea Borbón 17 con fusil y bayoneta.
   Un plano callejero de la ciudad impreso hacia 1915 nos sigue mostrando la evolución urbana.
   Armamento y objetos de sanidad militar cierran la exposición que concluye en 1925.

   Maqueta: Sobre la Málaga actual, en volúmenes planos, se ha implantado el conjunto defensivo de época árabe conservado en 1791, según el plano de Joseph Carrión de Mula. Sellos: Las nueve series de los Uniformes Militares, con sus correspondientes soldados de plomo de 25 mm. realizados expresamente para esta muestra. Miniaturas: En soldados de plomo de 15 mm. el primer batallón del "Regimiento Fixo de Málaga" con uniforme de 1805, con un total de 360 figuras y artillería de apoyo. Naipes: Las barajas de cartas fueron muy populares entre los soldados, aquí se muestran dos realizadas en Sevilla de los Siglos XVI y XVII, y otras dos realizadas en Málaga, una de la fábrica de Macharaviaya de 1793 y otra de 1870 impresa en la capital. Instrumentos de navegación y cartografía: Una muestra de objetos utilizados para estas dos ciencias representadas, dentro del siglo XVIII, en la exposición.